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jueves, 13 de junio de 2013

Carta de un preso del PCE (r) Manuel Arango "regreso a los orígenes fascistas".





Fuente: http://www.presos.org.es

Manuel Arango Riego
Preso Político del PCE(r)
Prisión de Zuera


Sobre la estrategia del regreso a los orígenes fascistas.

Está claro que, como era muy previsible, con el PP en el gobierno, el estado fascista y la oligarquía que le manda han dado una brutal aceleración en diversos terrenos a la política o estrategia del regreso a los orígenes fascistas. O sea que la escalada fascista en el terreno político, económico, antisocial, represivo, etc, avanza a marchas forzadas. Esta es la estrategia dominante, el rumbo principal del Estado español.

En relación al marco general internacional, este regreso se inscribe dentro de la descomposición general del capitalismo en diversos campos. Esta descomposición del sistema capitalista experimento una gran aceleración en los años 90 por diversas situaciones y hechos conocidos y desde entonces no ha cesado. Para hacer frente a esta descomposición, traducida en un conjunto de crisis encadenadas entre sí e irresolubles, que atenazan a continentes enteros, el sistema capitalista recurrió al saqueo de los trabajadores, a la fascistizacion acelerada de sus formas y medios de dominación y a las guerras de conquista y de saqueo por parte de las potencias imperialistas dirigidas a un nuevo reparto del mundo.

Esta descomposición acelerada del sistema capitalista ha venido incidiendo con especial intensidad en los estados más débiles. De ahí que el estado fascista español, históricamente atenazado por muy grandes contradicciones políticas, económicas, territoriales, sociales, etc, así como por la existencia de un movimiento revolucionario dirigido por nuestro partido, sea uno de los más gravemente afectados por la crisis general del sistema capitalista en su conjunto, lo que le convierte, como hemos señalado con frecuencia, en uno de los flancos más débiles de todo el mundo capitalista.

``España bate todos los records de la crisis económica´´, ``El polvorín español amenaza con dinamitar a la U.E´´... son titulares constantes en los medios de comunicación mundiales. Al mismo tiempo que sigue creciendo la crisis territorial de Cataluña aparecen con renovado interés los rumores de ``balcanización´´ del Estado español por parte de las principales potencias imperialistas. El Estado español es una verdadera eclosión de luchas y protestas de todo tipo. En cuanto a los ``rescates económicos´´ que ya han sucedido y los que habrán de llegar, provocan, por una parte una perdida de la capacidad de toma de decisiones propias por parte del Estado español; de tal manera que cuantos más ``rescates económicos´´ haya más aumentará el mangoneo y las intromisiones de las principales potencias de la U.E y otras en los asuntos y planes internos del estado español; Por otra parte, cuanto más ``rescates´´ de este tipo se den más aumentará la depauperación absoluta de los trabajadores, que están sufriendo un verdadero saqueo de guerra. También hay que señalar que en los imperios financieros de ultramar ha comenzado, sobre todo en el área latinoamericana a ``ponerse el sol´´ otra vez, en importantes y viejas esquilmaciones (en Argentina, Bolivia, Venezuela, etc.), lo que ha restringido las ganancias. Por los demás, el hundimiento estrepitoso del Estado español ha venido ocasionando que el régimen político de los monopolios se vea cada vez más desplazado de los centros de decisión internacionales, tanto en el terreno político, como en el económico, militar, etc.

Así que en el régimen político español confluyen: la crisis general del sistema capitalista en su conjunto y su propia crisis general histórica en diversos terrenos. Es en este marco histórico de ambas crisis combinadas, donde aparece y se desarrolla la estrategia del regreso a los orígenes fascistas en el estado español. Esta estrategia ultrarreaccionaria para tiempos de crisis devastadoras, propias de la descomposición acelerada del sistema capitalista, es, por tanto, una estrategia de debilidad, no de fortaleza. Asimismo, esta estrategia representa históricamente el clamoroso fracaso de los planes políticos, económicos, sociales, territoriales, etc., puestos en marcha por la oligarquía desde la muerte de Franco.

Por otra parece, y como consecuencia de todo lo anterior, la estrategia del regreso a los orígenes fascistas es una estrategia de Estado, no depende de tal o cual gobierno. Como señalamos en su momento, comenzó después del largo periodo felipista y con el inicio de la etapa de los gobiernos de Aznar.

Con el final del felipismo-galoso en 1996, se consumaba definitivamente el fracaso de todos los fracasos contenidos en la farsa de la ``reforma política´´. El régimen fascista estaba abocado a una crisis general más extensa y más prolongada que la que intentó atajar con el periodo de ``transición´´ y la misma ``reforma política´´. Ante esta situación, a la oligarquía española le quedaban dos caminos: uno de ellos consistía en acometer una autentica ``ruptura política´´ (la que no hizo después de la muerte de Franco), en base a poner en marcha un programa de verdaderos cambios democráticos (semejante a los que nuestro partido y otras organizaciones revolucionarias veníamos promoviendo); otro camino, opuesto al anterior, consistía en poner en marcha una estrategia de estado de regreso a las prácticas y formas más fascistas de dominación. Como se sabe, el régimen político de los monopolios optó por el segundo camino.

Esta estrategia regresiva con diversas intensidades y ritmos continúa desde aquel entonces (desde el primer gobierno de Aznar) hasta nuestro días. De tal manera que el aznarismo, el zapaterismo y ahora el marianismo (por llamarle de esta manera a la llegada de nuevo del PP al gobierno) no son sino instrumentos de esta política de estado, de estrategia del regreso a los orígenes más fascistas.

También hay que señalar que si bien tanto el periodo aznarista y el marianismo tienen sus peculiaridades específicas, dependen sobre todo más que de coyunturas concretas de una división de papeles, han desarrollado las líneas fundamentales de la estrategia del regreso.
Es bajo este marco de ultrareaccionarismo donde la lucha de clases será cada vez más encarnizada. De esta lucha de clases saldrá reforzado el proceso revolucionario en su conjunto, mientras la canalla fascista y su régimen político cosecharán una derrota histórica.

Lo que siempre tiene que estar claro es que el fascismo representa la política y la estrategia de los fracasados y por tanto, la política y la estrategia de los que habrán de ser derrotados.

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